• 18 de enero

    Día de la Congregación

    Celebramos un año más el nacimiento de nuestra Congregación. Hacer memoria histórica de este acontecimiento Click aquí
  • Bodas de Oro de Profesión Religiosa

    Cariacica - Brasil

    Nuestras hermanas Itárica Zandonadi, Josefina Casagrande y María Helena Petri celebraron el pasado día 11 de enero Click aquí
  • Entrega de las Determinaciones

    en las Comunidades de Brasil

    Después de la realización de los Ejercicios Espirituales Agustinianos y la peregrinación a la Basílica de Ntra. Sra. de Aparecida, los días 9 y 10 de enero Click aquí
  • Peregrinación al Santuario Nacional

    de Nuestra Señora de Aparecida, Patrona de Brasil

    Los días 7 y 8 de enero de 2018, las misioneras agustinas recoletas de la provincia de Santa Rita Click aquí
  • Ejercicios Espirituales Agustinianos

    Cariacica-Brasil

    Los días 2 al 6 de enero la provincia de Santa Rita, de la congregación de misioneras agustinas recoletas Click aquí
  • Viagem a Aldeia Japiimou

    Vendo com os olhos a memoria

    No dia 05 de outubro uma equipe missionária composta pelo Dom SantiagoSanchez Click aquí
  • Hoy es la octava de navidad y el primer día del nuevo año Click aquí

Madre Esperanza Ayerbe de la Cruz 

Co-fundadora de la Congregación de Misioneras Agustinas Recoletas. Ver vídeo

 

CAMINO A LA SANTIDAD

Madre Esperanza Ayerbe de la Cruz

Un poco de historia y plegaria para alcanzar de ella favores y/o milagros.

Ver vídeo

¡VEN, DULCE HUESPED DEL ALMA!


Con mucha dedicación y llenos de entusiasmo, los jóvenes de las siete Parroquias del Arciprestazgo San Blas, de la Archidiócesis de Madrid, nos juntamos para organizar la Vigilia de Pentecostés el sábado 18 de mayo. A los jóvenes de cada parroquia nos tocó preparar una oración, un texto bíblico, un gesto y una canción para presentar uno de los dones del Espíritu Santo. Así nos congregamos a las 22 horas en el templo de nuestra Parroquia de San Blas y uno a uno fueron pasando los grupos de jóvenes de las diferentes comunidades parroquiales a presentar "su Don": Ciencia, Fortaleza, Entendimiento, Consejo, Piedad, Temor de Dios... A nosotros nos tocó el don de la Sabiduría y para presentarlo proyectamos un vídeo en la pared que nos introdujo a todos en lo que significa este Don del Espíritu, en seguida proclamamos el Evangelio según san Mateo 11, 24-27, donde Jesús alaba al Padre por haber ocultado sus cosas a los sabios y prudentes y haberlas revelado a los pequeños y sencillos. Luego propusimos a todos rezar la oración de Salomón pidiendo la Sabiduría  (Sab 9,1-6.9-11)


"Dios de los padres y Señor de la misericordia,
que con tu palabra hiciste todas las cosas,
y en tu sabiduría formaste al hombre,
para que dominase sobre tus criaturas,
y para regir el mundo con santidad y justicia,
y para administrar justicia con rectitud de corazón.
 
Dame la sabiduría asistente de tu trono
y no me excluyas del número de tus siervos,
porque siervo tuyo soy, hijo de tu sierva,
hombre débil y de pocos años,
demasiado pequeño para conocer el juicio y las leyes.

Pues, aunque uno sea perfecto entre los hijos de los hombres,
sin la sabiduría, que procede de ti,
será estimado en nada.
Contigo está la sabiduría, conocedora de tus obras,
que te asistió cuando hacías el mundo,
y que sabe lo que es grato a tus ojos
y lo que es recto según tus preceptos.

Mándala de tus santos cielos,
y de tu trono de gloria envíala,
para que me asista en mis trabajos
y venga yo a saber lo que te es grato.
Porque ella conoce y entiende todas las cosas,
y me guiará prudentemente en mis obras,
y me guardará en su esplendor".  


Terminamos nuestro espacio cantando todos juntos la Secuencia de Pentecostés: 
"Ven Espíritu Divino, manda tu luz desde el cielo
Padre amoroso del pobre, don en tus dones espléndido
Luz que penetras las almas, fuente del mayor consuelo..."

Fue genial ver a tantos jóvenes de edad y de espíritu reunidos esperando al Espíritu Santo y celebrando Pentecostés. Pudimos sentir que unidos queremos cantar las maravillas que el Señor va obrando en nuestras vidas y en las vidas de todos sus hijos a través de su Espíritu Santo.

¡Gracias, Señor, por el fuego de tu Espíritu que enciende nuestros corazones y nos anima a formar comunidades discípulas y misioneras!

JOVENES DE LA PARROQUIA SAN BLAS DE MADRID

 

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SEGUIMIENTO - COMUNIÓN - COMPARTIR


En la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, el Santo Padre Francisco celebró la Santa Misa en el atrio de la Basílica de San Juan de Letrán y presidió la procesión Eucarística que, recorriendo vía Merulana, culminó en la cercana Basílica de Santa María la Mayor. El Papa ha animado a los fieles a preguntarse: «¿cómo vivo la Eucaristía? ¿La vivo en forma anónima o como momento de verdadera comunión con el Señor, pero también con tantos hermanos y hermanas que comparten esta misma mesa? ¿Cómo son nuestras celebraciones eucarísticas?»


"Queridos hermanos y hermanas:
En el Evangelio que hemos escuchado hay una expresión de Jesús que me sorprende siempre: "Denles ustedes de comer" (Lc 9,13). Partiendo de esta frase, me dejo guiar por tres palabras: seguimiento, comunión, compartir.


1.- Ante todo: ¿quiénes son aquellos a los que dar de comer? La respuesta la encontramos al inicio del pasaje evangélico: es la muchedumbre, la multitud. Jesús está en medio a la gente, la recibe, le habla, la sana, le muestra la misericordia de Dios; en medio a ella elige a los Doce Apóstoles para permanecer con Él y sumergirse como Él en las situaciones concretas del mundo. Y la gente lo sigue, lo escucha, porque Jesús habla y actúa de una manera nueva, con la autoridad de quien es auténtico y coherente, de quien habla y actúa con verdad, de quien dona la esperanza que viene de Dios, de quien es revelación del Rostro de un Dios que es amor. Y la gente, con gozo, bendice al Señor.
Esta tarde nosotros somos la multitud del Evangelio, también nosotros intentamos seguir a Jesús para escucharlo, para entrar en comunión con Él en la Eucaristía, para acompañarlo y para que nos acompañe. Preguntémonos: ¿cómo sigo a Jesús? Jesús habla en silencio en el Misterio de la Eucaristía y cada vez nos recuerda que seguirlo quiere decir salir de nosotros mismos y hacer de nuestra vida no una posesión nuestra, sino un don a Él y a los demás.


2.- Demos un paso adelante: ¿de dónde nace la invitación que Jesús hace a los discípulos de saciar ellos mismos el hambre de la multitud? Nace de dos elementos: sobre todo de la multitud que, siguiendo a Jesús, se encuentra en un lugar solitario, lejos de los lugares habitados, mientras cae la tarde, y luego por la preocupación de los discípulos que piden a Jesús despedir a la gente para que vaya a los pueblos y caseríos a buscar alojamiento y comida (cfr. Lc 9, 12). Frente a la necesidad de la multitud, ésta es la solución de los apóstoles: que cada uno piense en sí mismo: ¡despedir a la gente! ¡Cuántas veces nosotros cristianos tenemos esta tentación! No nos hacemos cargo de la necesidad de los otros, despidiéndolos con un piadoso: "¡Que Dios te ayude!". Pero la solución de Jesús va hacia otra dirección, una dirección que sorprende a los discípulos: "denles ustedes de comer". Pero ¿cómo es posible que seamos nosotros los que demos de comer a una multitud? "No tenemos más que cinco panes y dos pescados; a no ser que vayamos nosotros mismos a comprar víveres para toda esta gente". Pero Jesús no se desanima: pide a los discípulos hacer sentar a la gente en comunidades de cincuenta personas, eleva su mirada hacia el cielo, pronuncia la bendición parte los panes y los da a los discípulos para que los distribuyan. Es un momento de profunda comunión: la multitud alimentada con la palabra del Señor, es ahora nutrida con su pan de vida. Y todos se saciaron, escribe el Evangelista.


Esta tarde también nosotros estamos en torno a la mesa del Señor, a la mesa del Sacrificio eucarístico, en el que Él nos dona su cuerpo una vez más, hace presente el único sacrificio de la Cruz. Es en la escucha de su Palabra, en el nutrirse de su Cuerpo y de su Sangre, que Él nos hace pasar del ser multitud a ser comunidad, del anonimato a la comunión. La Eucaristía es el Sacramento de la comunión, que nos hace salir del individualismo para vivir juntos el seguimiento, la fe en Él. Entonces tendremos todos que preguntarnos ante el Señor: ¿cómo vivo la Eucaristía? ¿La vivo en forma anónima o como momento de verdadera comunión con el Señor, pero también con tantos hermanos y hermanas que comparten esta misma mesa? ¿Cómo son nuestras celebraciones eucarísticas?


3.- Un último elemento: ¿de dónde nace la multiplicación de los panes? La respuesta se encuentra en la invitación de Jesús a los discípulos "Denles ustedes", "dar", compartir. ¿Qué cosa comparten los discípulos? Lo poco que tienen: cinco panes y dos peces. Pero son justamente esos panes y esos peces que en las manos del Señor sacian el hambre de toda la gente. Y son justamente los discípulos desorientados ante la incapacidad de sus posibilidades, ante la pobreza de lo que pueden ofrecer, los que hacen sentar a la muchedumbre y distribuyen - confiándose en la palabra de Jesús - los panes y los peces que sacian el hambre de la multitud. Y esto nos indica que en la Iglesia pero también en la sociedad existe una palabra clave a la que no tenemos que tener miedo: "solidaridad", o sea saber `poner a disposición de Dios aquello que tenemos, nuestras humildes capacidades, porque solo en el compartir, en el donarse, nuestra vida será fecunda, dará frutos. Solidaridad: ¡una palabra mal vista por el espíritu mundano!


Esta tarde, una vez más, el Señor distribuye para nosotros el pan que es su cuerpo, se hace don. Y también nosotros experimentamos la "solidaridad de Dios" con el hombre, una solidaridad que no se acaba jamás, una solidaridad que nunca termina de sorprendernos: Dios se hace cercano a nosotros, en el sacrificio de la Cruz se abaja entrando en la oscuridad de la muerte para darnos su vida, que vence el mal, el egoísmo, la muerte. También esta tarde Jesús se dona a nosotros en la Eucaristía, comparte nuestro mismo camino, es más se hace alimento, el verdadero alimento que sostiene nuestra vida en los momentos en los que el camino se hace duro, los obstáculos frenan nuestros pasos. Y en la Eucaristía el Señor nos hace recorrer su camino, aquel del servicio, del compartir, del donarse, y lo poco que tenemos, lo poco que somos, si es compartido, se convierte en riqueza, porque es la potencia de Dios, que es la potencia del amor que desciende sobre nuestra pobreza para transformarla.


Esta tarde entonces preguntémonos, adorando a Cristo presente realmente en la Eucaristía: ¿me dejo transformar por Él? ¿Dejo que el Señor que se dona a mí, me guíe para salir cada vez más de mi pequeño espacio y no tener miedo de donar, de compartir, de amarlo a Él y a los demás?


Seguimiento, comunión, compartir. Oremos para que la participación a la Eucaristía nos provoque siempre: a seguir al Señor cada día, a ser instrumentos de comunión, a compartir con Él y con nuestro prójimo aquello que somos. Entonces nuestra existencia será verdaderamente fecunda. Amen."
Fuente: Infocatolica.com

 

XIII ENCUENTRO DE JUNIORAS MADRID 2013 – III PARTE

CUARTO TEMA:
MAYORES QUE ABREN PUERTAS A JÓVENES Y JÓVENES QUE INAUGURAN TRAYECTOS EN LOS QUE PUEDEN HACECERSE MAYORES. Luis Alberto Gonzalo Díez, cmf.

Nos falta cierta creatividad en la vida religiosa para hacer el tránsito real hacia la vida real de quien viene. La cuestión no es que quien llegue tenga que adaptarse a unas formas de vida. El planteamiento es distinto. Es que la congregación se va haciendo en cada tiempo, en cada oportunidad de la historia. Y este camino, en buena medida y en buen número de familias religiosas no se está haciendo. Quizá por miedo, quizá por falta de fuerza, quizá por pereza, o por estar muy ocupadas en un proceso de reestructuración que está agotando lo que había en nosotros de creatividad.

¿SE NOS ESTÁ MURIENDO LA VIDA RELIGIOSA?
Hay religiosas que se preguntan si se nos está muriendo la Vida Religiosa, si la estamos dejando morir, si nos ofrecemos sólo cuidados paliativos que entretengan la situación y la prolonguen sin abordar serena y sinceramente el futuro. Siempre está presente y actuante la tentación de buscar remedios tranquilizadores para sortear las veredas de la vida. Así pudiera ocurrir que los religiosos mayores contemporicen, los de mediana edad trabajen y los jóvenes, sencillamente, esperen. Es una situación que evoca armonía aparente. Parece que cada uno está donde tiene que estar y hace lo que tiene que hacer. Sin embargo, cada minuto, cada mes; cada convocatoria, asamblea y documento que no afronte la situación con criterio de urgencia, será una derrota suave y lenta que efectivamente conducirá a una situación no deseada en las familias religiosas.
Aunque parezca una contradicción, para que la comunidad sea una experiencia con vida para todas las edades, necesita que los más jóvenes se hagan mayores. Al menos que se puedan hacer mayores y además se proporcionen caminos de estabilidad:


DECALOGO PARA REVITALIZAR UNA COMUNIDAD REAL: CON PERSONAS DISTINTAS, DE EDADES DIFERENTES Y CULTURAS.
1.    Los que llegamos a la comunidad antes de ayer, los que llegaron ayer, los que acaban de llegar y los que lleguen mañana TIENEN LOS MISMOS DERECHOS y NECESIDADES. Sueñan la misma comunidad evangélica de seguimiento.
2.    La comunidad necesita expresar y vivir, no sólo funcionar. El funcionamiento condiciona la profecía.
3.    La comunidad intergeneracional es un signo en sí. Llama la atención y es un signo contracultural. Evoca Reino, pero su clima y lugar tiene que ser el adecuado. Se da el salto a la “significatividad” cuando se cambian y transforman presencias conforme al hoy de Dios. No hay comunidad intergeneracional cuando nuestra ocupación es cuidar el patrimonio congregacional.
4.    La comunidad intergeneracional no tiene que compartir historias, tiene que compartir sentimientos porque éstos son los que, en verdad, comunican el punto de conexión de cada generación con las otras.
5.    La vida religiosa intergeneracional no se rige por el principio de justicia más injusto que consiste en “para todos lo mismo”, sino para cada uno lo que necesita en dependencia de qué queremos expresar.
6.    Es posible la oxigenación comunitaria cada vez que tomamos conciencia real de nuestra edad. Querer hacer como si todo vale, o da igual o no tiene importancia…, es estar condicionando las posibilidades reales de lo que llamamos comunidad.
7.    La intergeneracionalidad no es una asignatura para dar por supuesta o aprobada. Es la realidad en la cual se encarna la consagración. Es además la posibilidad real de que se dé el futuro, sobre todo, cuando las personas mayores no son esclavas del pasado.
8.    Ser comunidad intergeneracional es abrazar el presente. Sólo desde la experiencia fundante del encuentro.
9.    La situación comunitaria actual está dependiendo, en buena medida, de un estilo pastoral vocacional que es más voluntarista que vital.
10.    La tarea pedagógica y terapéutica de la comunidad intergeneracional tiene tres frentes abiertos: uno es el encuentro con Dios. La comunidad no crece ni con dinámicas, ni con ejercicios de aparente comprensión de la realidad, sino con Dios vivido en este tiempo. Otro, la traducción de nuestra comunidad a esta realidad, sobre todo a los heridos y heridas de la vida. Y tercero, recrear una estética de la fragilidad y la pobreza.

Quinto Tema:
LA REALIDAD INTERGENERACIONAL: ¿CONFLICTO U OPORTUNIDAD? Raquel Navarro, stj.

El conflicto en nuestras Comunidades:
En nuestras comunidades, siempre habrá algún conflicto, pero ¿cómo asumimos ese conflicto?. Pensemos ahora en el último conflicto que hayamos tenido en estos últimos días, ¿con quién fue?, ¿con una hermana de votos perpetuos?, ¿con una compañera juniora?, o ¿con una hermana mayor?, ¿Por qué ha surgido ese conflicto, qué provocó, qué actitud estoy tomado o he tomado ante ese conflicto?, ¿le doy demasiada importancia?, vale la pena estar enfadadas o no vale la pena?.
Cualquiera que sea el motivo del conflicto, grave o no tan grave, debo de abrirle paso, para que pase de largo, y no dejarlo estancado. De vez en cuando, es bueno actuar como toreros, cuando vemos venir el toro abrimos el capote y ¡¡oleee!!!, y así el toro pasa de largo...

Saber enfrentar con entereza los conflictos en nuestras comunidades es una oportunidad de crecimiento y madurez, aunque en su momento no lo comprendamos así. Pero también es bueno hablar de los problemas o las dificultades con quien se tiene más confianza, para que sea más llevadero y poder superarlo.

Piensa en la hermana/o que más te cuesta
Λ     ¿Qué te cuesta en de ella/él?
Λ     ¿Cuándo saltó la chispa?
Λ     ¿Es cuestión de edad?

¿Estamos preparados para la diferencia? Tanto jóvenes como mayores, y la generación que nos sigue, tiene otra mentalidad, otra visión de futuro. ¿Cómo acogerán nuestras congregaciones estos jóvenes de la generación en línea, siempre conectados?. ¿Estamos preparados a sus propuestas?, ¿tenemos un trabajo para el cual todos debemos estar preparados, para la próxima generación? ¿En algún momento tocarán nuestras puertas para dejarles entrar?.

Otra diferencia es la de paradigmas.

Se destacan cuatro diferencias:


1er. Paradigma  “CLASICO”: Sólo Dios es el centro y nada más y muchas veces se olvida de la comunidad y la misión.

2do. Paradigma “MODERNO”: sólo hay relación con la comunidad y se olvida de Dios y la misión.

3er Paradigma “DE AVANCE”: Sólo se da importancia a la Misión y se olvida de Dios y de la comunidad.

Ninguno de estos es correcto, porque la Vida Religiosa debe estar en relación con Dios, con la Comunidad y con la Misión.

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