miércoles, 07 de enero de 2009
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CURSO DE RENOVAÇÃO DA PROVÍNCIA

Santa Rita/ | Hna. Myrian del C. Neira | Sunday, 20 April 2008

Fazendo cumprir o nº 131 de nossas Constituições, neste início do ano 2008 realizamos o Curso de Renovação que foi organizado da seguinte forma:Abertura no dia 02/01 com Celebração da Eucaristia presidida por D. Silvestre Luiz Scandian, Bispo emérito da arquidiocese de Vitória; Partilha das experiências feitas por cada uma...

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Evolución

La fundación empieza a ser realidad

Pasan volando los tres años que la S. Sede les concedió para experimentar la vida misionera y las tres misioneras deben decidir: quedarse en la misión o retornar a sus monasterios y optaron por la vida misionera en China, pero deben acogerse entonces a la comunidad de agustinas recoletas de Filipinas. Duro golpe para estas tres contemplativas que se hicieron misioneras; además de la difícil comprensión de la mentalidad oriental el asumir la misión única de la nueva congregación: la educación.
Pronto estalla la guerra chino-japonesa y el trabajo misionero fuera de casa tiene que ser interrumpido porque los bandidos invaden el lugar, los soldados saquean, las bombas caen en la misión. Las religiosas y niñas son trasladadas al hospital. Al regresar de su “exilio”, las misioneras retoman a las labores apostólicas.
En la mente y en el corazón de Monseñor Ochoa hay una idea que le bulle y Dios va abriendo caminos para que se convierta en realidad.

Al finalizar el año 1939 el padre de sor Carmela enferma de gravedad y escribe a su hija misionera que, antes de morir, quiere arreglar sus asuntos familiares con todos sus hijos reunidos y que a ella le pagará los viajes de ida y regreso a la misión. Mons. Ochoa ve en esta circunstancia la respuesta a su constante oración “si es tu voluntad”: Envía a madres Esperanza y Carmela a España, para que además de atender al pedido del padre de sor Carmela, funden una casa noviciado en España, para reclutar nuevas vocaciones misioneras para su misión de Kweitehfú.
¿Qué harán en España? Obedecer: saben que deben “abrir” un noviciado para formar nuevas misioneras para la misión de Kweitehfú... Lo demás... Yo estoy con vosotras... No tengáis miedo... La madre Carmela atiende lo primero a la situación de su padre enfermo; la madre Esperanza, al no tener convento alguno va donde su familia, donde recoge sugerencias, respecto a la misión que traen. Guardan en su corazón la promesa que les hizo Monseñor antes de viajar para España: que pronto él también viajaría a España para trabajar juntos en esa obra. Cosa que no fue posible dado el ambiente bélico que en aquellos años vivió China, con motivo de dos guerras.
Después de muchos sufrimientos, sacrificios y una enorme fe y confianza en Dios, carencia casi total de medios económicos, van saliendo adelante nuestras dos cofundadoras, y abren la casa noviciado en el pueblo natal de Monseñor Ochoa y de la madre Esperanza: Monteagudo, Navarra, España. Sor Carmela aporta a esta obra su tenacidad y coraje, porque fue casi imposible, ante la precaria situación de esas “dos monjas”, conseguir una casa para ese fin...

Y la historia hoy continúa en:
 Taiwan, España, México, Cuba, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú. Brasil y  Argentina
Con 247 hermanas que entregan su vida a través del trabajo misionero en la pastoral educativa, de salud, parroquial, social e indigenista.

 
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