¿Convertirse, está de moda?
¡Quién sabe!!!! Pero lo que si es cierto, es que vivimos en una sociedad donde se busca el mejoramiento, la calidad, el estar a la altura de los mejores. La tecnología y los adelantos nos facilitan y retan para realizar los trabajos, los negocios de la mejor manera. Vivimos una sociedad de éxito y contando con tantos factores a favor, no faltan los impedimentos.
Uno de ellos es el esfuerzo que hay que realizar para alcanzar las metas y para que el producto manifieste que tiene la calidad suficiente.
Esto no es nuevo, desde siempre el esfuerzo, el sacrificio, el cambio de postura, de criterios y de acciones le ha costado al ser humano y mucho más cuando ha tenido que ver con cambiar aspectos de su propia vida, de su concepción de la vida, de su actuar y por lo tanto ha tenido que cambiar su forma de relacionarse.
El 24 de abril en la Iglesia recordamos la conversión de un gran hombre, de un intelectual, de un hombre afirmado en sus criterios académicos, que a pesar de tenerlo todo, no podía frenar su corazón y sentía que le jalonaba hacia lo mejor, que le exigía un costoso precio que pagar.
Sin embargo la fortaleza que recibió de Dios fue mayor que el temor y el dolor ante el cambio y por ello en la noche del 24 de abril, recibió el Bautismo de manos de san Ambrosio, a quien le había escuchado sus exhortaciones.
Este bautismo, era la expresión interna de un proceso profundo, de cambio, de paso de la búsqueda de los intereses personales a la vivencia del bien común; de la satisfacción de sus pasiones a la entrega a Dios para que El fuera el dueño de su existencia.
Y esto es posible y está de moda, si queremos estar a tono con el proyecto de Dios que desde siempre ha sido un mejoramiento en la calidad de vida, pero vida al estilo de Jesucristo, vida entregada, vida con sentido, vida a favor de los demás.
¿Quieres que tu vida sea de calidad? ¿Quieres ser el auténtico ser humano que Dios ha pensado? Manos a la obra…estás a tiempo… puedes hacerlo. Dios te espera y te ha esperado todos estos años, ¿por que no hacerlo ahora? Aprovecha los medios que ha colocado a tu alcance y déjate alcanzar por Él. Vale la pena….
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