
Nuestra oración se eleva al Señor con infinito gozo, pues hoy 4 de septiembre celebramos el día de Nuestra Señora de la Consolación. La liturgia nos motivo a tener presente a María como consuelo, a seguir su ejemplo tratando de imitar sus virtudes.
Para continuar con nuestro recorrido nos dirigimos a la Cartuja de Granada, que albergó a una comunidad de monjes cartujos desde su construcción hasta 1835. Su arquitectura y sobre todo los cuadros que alberga son una gran riqueza para la Iglesia de Granada. El recorrido fue dirigido por la Srta. Teresa Legarra, a la cual agradecemos su disponibilidad y cada detalle en sus explicaciones, nos hizo sentirnos realmente parte de la historia y el arte.
Celebramos la Eucaristía con la comunidad del Colegio, presidida por el padre Serafín Basterra, OAR, capellán de la comunidad. En ella nos invitó a tener presente en nuestras vidas el consuelo que María nos proporciona y el que nosotras mismas podemos dar a quienes nos rodean, sobre todo a quien más lo necesita. Compartimos la mesa con nuestras hermanas. Agradecemos la fraternal acogida de nuestras hermanas en Granada. Nos preparamos para embarcarnos en un nuevo recorrido: Madrid – Salamanca – Santiago.
De camino a Salamanca hicimos una parada en la bella tierra de Ávila, que es considerada por muchos como la ciudad de «Cantos y de Santos». En la que Santa Teresa de Jesús, nace el 28 de marzo de 1515. A los dieciocho años, entra en el Carmelo. A los cuarenta y cinco años, para responder a las gracias extraordinarias del Señor, emprende una nueva vida cuya divisa será: «O sufrir o morir». Funda el convento de San José, primero de los quince Carmelos que establecerá en España. Con san Juan de la Cruz, introdujo la gran reforma carmelitana. Visitamos el museo de Santa Teresa.

Ávila celebraba como cada año, el primer fin de semana de septiembre, en la zona antigua dentro de la muralla de la ciudad, el tradicional mercado medieval. Para muchas de nosotras era la primera vez que veíamos algo así. Disfrutamos de la ambientación del lugar, a demás de deleitarnos con una rica comida en uno de los puestos medievales.
Siguiendo con nuestra ruta Teresiana, nos dirigimos a Alba de Tormes, lugar en el que muere Santa Teresa el 4 de octubre de 1582. Pablo VI la declaró Doctora de la Iglesia el 27 de septiembre de 1970. Su fiesta se celebra el 15 de octubre. Recorrer el monasterio en el que ella muere es realmente emocionante, sobre todo el contemplar el corazón transverberado de la Santa.

Al fin llegamos a nuestro destino, Salamanca, lugar hermoso, rodeado por el río Tormes. La comunidad nos recibió con gran alegría, además de entonar junto a nuestra Señora de la Consolación, el Himno de la Congregación. Gracias por la acogida.
Queremos agradecer a Dios, todo cuanto nos ha regalado, pero sobre todo la presencia de nuestra madre general Myriam Neira, quien se incorpora a nuestro recorrido histórico.