 Por pura gracia de Dios fuimos testigos de muchísimo amor de Dios derramado sobre sus pequeñitos... ¡Cuántas gracias recibidas a través de la visita de la Virgen de Guadalupe!!!
Durante una semana la Guadalupana quiso acercarse a nosotros y caminar por las calles de nuestro barrio alcanzándonos la bendición de Dios, nuestro Padre, brindándonos su fuerza y confianza como lo hiciera hace casi 480 años en el Cerro Tepeyac con el indio Juan Diego...
¿NO ESTOY YO AQUÍ QUE SOY TU MADRE? ¿NO ESTÁS BAJO MI SOMBRA Y RESGUARDO? ¿NO SOY YO LA FUENTE DE TU ALEGRÍA? ¿NO ESTÁS EN EL HUECO DE MI MANTO, EN EL CRUCE DE MIS BRAZOS? ¿TIENES NECESIDAD DE ALGUNA OTRA COSA?
 En preparación para las fiestas patronales de la Parroquia Cristo Salvador de Monte Chingolo, con mucha alegría recibimos la imagen peregrina de la Virgen de Guadalupe que llegaba a nuestro barrio para regalarnos su presencia y quedarse con nosotros para siempre... Llegó al finalizar la misa del sábado 5 de noviembre en la que varios jóvenes acababan de recibir el sacramento de la Confirmación de manos del Obispo de Avellaneda, Mons. Oscar Rubén Frassia.
Y el domingo tempranito ya empezó a recorrer las calles de nuestro barrio, acercándose con la ayuda de los misioneros y las personas que la acompañábamos a todos los que quisieran recibirla, especialmente los niños, ancianos, enfermos, embarazadas, recién nacidos... nada detuvo su andar por las calles de los diferentes barrios de la parroquia: Villa Ofelia, Santa María, Villa Urquiza, la Fe, Gonet, Cadorna... ni la lluvia o el sol fuerte, ni el barro o los charcos de agua le impidieron llegar a todos... a todos quiso acercarse con la bendición del Hijo de sus entrañas... y fue recibida por los vecinos, en las salitas de atención médica, en las escuelas, en los jardines de infantes, en las capillas, en los centros comunitarios... a todos llegó con su rostro moreno, sus ojos repletos de ternura y sus manitos que guardan nuestras vidas...
Al llamado del Padre Marcelo que con su voz amiga invitaba a los vecinos a acercarse a contemplarla, a tocarla para pedir gracia, a acercar un poco de agua para bendecir la familia, la casa y el barrio, los vecinos se acercaban al ver por primera vez una imagen tan grande de la Virgencita de Guadalupe, de la Patrona de América Latina, de la Rosa de Guadalupe, de la Lupita...
El sábado 12, con la celebración de la eucaristía y un fogón donde homenajeamos a la Virgen con hermosos cantos, se encerró esta primera etapa de la misión. A pedido del párroco, Padre Roberto Quiroga, los misioneros dejaron una réplica de la imagen para que la misión pueda extenderse a todos los vecinos...
Nosotras, las MAR que la acompañamos en este caminar en medio de su pueblo, no tenemos palabras para agradecer todas las gracias que recibimos con su presencia... nos sentimos profundamente evangelizadas, misionadas por nuestra Madre, por los vecinos, por los misioneros...
Por eso, unidas a todos sus hijos, otra vez le pedimos:
VIRGENCITA DE GUADALUPE EN TU ROSTRO MORENO ESTÁ LA FUERZA DE DIOS. VISÍTANOS Y BENDÍCENOS A NOSOTROS TUS HIJOS. ANIMANOS A VIVIR EN LA JUSTICIA. AYÚDANOS A CONSTRUIR LA PATRIA GRANDE. EN LA CRUZ DE TU HIJO ESTÁ NUESTRA ESPERANZA... Comunidades MAR de Argentina
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