“DEJAD QUE LOS NIÑOS SE ACERQUEN A MI”

“DEJAD QUE LOS NIÑOS SE ACERQUEN A MI”

 

“Entre el susurro y el llanto de la soledad, pude encontrarte, en la mirada de cada sonrisa pude ver que me amas como yo a ti”.

 

Cómo callar y no expresar las maravillas que Dios me va manifestando a través de  los niños con los que comparto diariamente en nuestro colegio de Granada, desde el estar compartiendo la vida de Jesús en la capilla, hasta el recibirlos cuando salen de clases o recibir a cada persona que llega a la portería.

Encontrarme todas las mañanas con estas personas es mirar y contemplar su presencia, que me dice que vale la pena apostar todo por Dios.

El estar con estas personas  no consiste solo en  hablar, sino escuchar, abrazar su realidad y desde ahí dar la ternura que Dios pone en mi corazón.

Me siento agradecida con Dios porque en las cosas pequeñas veo la grandeza de su amor.

Gracias Padre Amado por manifestarme tu amor y ternura en estos niños, por enseñarme que lo importante es abrirnos al misterio de tu amor.

Sigo reafirmando que el esfuerzo y dedicación sólo tienen sentido, cuando las hacemos con amor y dándolo todo.

Dios me siga ayudando a entregarlo todo y no cerrar los ojos ante la realidad que me rodea, la que me sigue confrontando pero a la vez me hace una fuerte llamada a seguir colaborando en  su proyecto.

Santa Isabel Mojica Mejía, mar