Fraternidad

Fraternidad

Conscientes de que el Evangelio es el tesoro que Dios nos ha encomendado transmitir a través de nuestro carisma y que la comunidad ha de ser   sacramento de la presencia del Reino,

La Fraternidad como:

  • Respuesta a una cultura que exalta el individualismo 
  • Oferta a esta sociedad, presentandoun estilo en comunión fraterna
  • Actitud de quien considera la vida comunitaria como sacramento de la presencia de Dios entre nosotras.
  • Expresión de que la comunión es el proyecto de Dios para la humanidad
  • Talante de vida que requiere:

Configurarnos como comunidad, que sea “espacio humano habitado por  la Trinidad, la cual derrama así, en la historia los dones de comunión que  son propios de las tres personas divinas” (VC 41, Cfr. CC 53).

Profundizar en el don de la fe para ver a las hermanas como templo de Dios, convocadas y consagradas para la misión.

Hacer de nuestras comunidades casas y escuelas de comunión, relacionándonos desde la mirada profunda del corazón, considerándonos partes del mismo cuerpo, acogiendo  lo positivo de la hermana como don que nos enriquece y sobrellevando mutuamente las cargas y  carencias (Cfr. NMI 43) y promoviendo esta espiritualidad de la comunión en nuestros ambientes

Volver a la austeridad y a la radicalidad de la  puesta en común de todo lo que somos y tenemos (Cfr. CC 26), para  visibilizar que es posible y mejor una vida donde todo se comparte, porque es la única manera de que a nadie le falte lo necesario.

Sentirnos corresponsables las unas de las otras, ayudándonos a crecer humanamente y a vivir en radicalidad los consejos evangélicos, evitando los antivalores de la sociedad actual que los contradicen: consumismo, hedonismo y resistencia a la aceptación de las mediaciones. 

Hacer de nuestras comunidades lugares donde se acoge y acepta  a la hermana en su debilidad y se asume el hecho de que todas somos pecadoras y necesitadas de la misericordia de Dios, perdonándonos y ayudándonos con la corrección fraterna a ser más radicales en el seguimiento de Jesús (Cfr. CC 65).

Buscar juntas la voluntad de Dios a la luz de la Palabra en discernimiento comunitario(Cfr. DG 26).

Cultivar las relaciones en total gratuidad y la sensibilidad para descubrir el rostro de Cristo y su llamada en los más necesitados, respondiendo solidariamente. 

Fortalecer en nuestras comunidades todo aquello que favorezca una vida de calidad evangélica: comunicación,  respeto,  diálogo,  confianza,  amistad,  transparencia,  lealtad al grupo,  apoyo mutuo, delicada atención a las hermanas mayores y a las enfermas, proyectando estas actitudes más allá de la comunidad.

Reforzar los signos que reflejan la universalidad de nuestro carisma: la comunión con la jerarquía de la Iglesia, con otras congregaciones y la internacionalidad de las comunidades. 

Fomentar los momentos de celebración y expansión comunitaria.