Misión

Misión

Para que Jesús reine, necesitamos una auténtica conversión personal y comunitaria: que Él sea el centro de nuestra consagración para la misión y que su Reino sea nuestra pasión, de tal manera que seamos signos proféticos de los valores evangélicos (Cfr. VC 84).

La Misión como:

  • Respuesta ante el desprecio de la vida humana, la violación de los derechos humanos; el rechazo a los valores del Reino.
  • Oferta que se traduce enun servicio incondicional en el proyecto del Dios de los pobres
  • Actitud de quien apuesta por una vidaprofética como la de Jesús, siendo signos proféticos de los valores evangélicos (Cfr. VC 84) 
  • Expresión de ser consagradas para la misión.
  • Talante de vida que requiere:

Seguir implicándonos en la defensa de la vida,  los derechos humanos,  la paz y  la justicia; atentas a las nuevas pobrezas y denunciando los atropellos contra la dignidad de la persona.

Caminar con el pueblo, escuchando sus clamores y buscando con él hacer presente  el Reino.

Optar por ambientes de vanguardia, lugares y situaciones que más se descuidan (Cfr. VC 63).

Esforzarnos personal y comunitariamente en vivir la solidaridad con los pobres, además de compartir con ellos el 20% del remanente anual del fondo común general.

Compartir la misión con los laicos y potenciar los grupos FRAMAR, preparándolos para que  sean agentes de evangelización,  portadores de los valores de nuestro carisma y colaboradores en la pastoral vocacional.

Tomar conciencia de que el carisma nos exige asumir ser enviadas a cualquier lugar y nos impulsa a aceptar  la misión con disponibilidad y alegría. 

Promover el estudio de misionología, como medio de formación y fundamentación que amplía horizontes de trabajo y realización misionera.